💬Las palabras y frases mal usadas en marketing reducen la eficacia de cualquier producto o campaña. Es bien conocido que afectan las conversiones en métricas y ventas.
📌Quienes se fijan en ti, deben sentirse identificados con tus textos y persuadidos en comprar. Por ello una palabra inadecuada incluso mandaría al spam a futuros clientes para el caso del email marketing.
✔️Existen orientaciones generales que agrupan estas frases:
🔘Manipuladoras: crea una urgencia o presión innecesaria a los futuros clientes.
🔘Necesitadas: afirmaciones que suenan desesperadas o exageradas para la captación de un leads o venta.
🔘Maliciosas: ser demasiado agresivo y directo en incitar la compra y obtención de clientes.
🔘Baratas: un producto con precios bajos y descuentos altos, se asocia con mala calidad.
🔘Rebelde al mercado: declaraciones que implican pocos testimonios sobre un producto no verificado y que confían sólo en las palabras del vendedor.
🔘Sombrías: comportamiento ético o legalmente cuestionable por trámites de dudosa procedencia.
💬Una frase puede producir emociones como: 😀alegría, 🤩felicidad, 😤enojo o 🤯molestia. Si algo está determinado en muchas culturas, es que son mayores las palabras que expresan emociones negativas que las positivas. Así que atención a ese aspecto.
📢En resumen, existen múltiples frases que no generan interés apropiado para un producto. Se han vuelto tan evitables en diversas audiencias, que se consideran prohibidas colocarlas al momento de redactar nuestros textos.
👁️🗨️En mi caso nunca usaría la frase “La gama más completa de soluciones” Es un término demasiado usado de forma corporativa, que afirma hacer mucho, pero nada concreto a cualquier audiencia.






